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ALBOTOTÁ

Una nota por Felipe Fournier

Ganador de un Grammy Latino, Productor, Vibrafonista y Percusionista

Alborotá es un grito de empoderamiento de la mujer; es una reivindicación del inmigrante. Pero también es una respuesta a la pregunta: ¿para qué hacemos música?

En estos tiempos tan inciertos que nos toca vivir, en donde las disqueras, los “caza-talentos” y los discos de platino son cosa del pasado; en donde todo el mundo escucha tu música gratis por streaming; en donde las giras en medio de una pandemia son casi una misión imposible...

¿Para qué hacer música? ¿Y para quién?

 

Grabado y producido por Sinuhé Padilla en Jarana Records, en el South Bronx, Nueva York, el disco de Alea se atreve a ir contestando estas preguntas. Con letras brillantes pero incómodas; de esas que ponen a temblar a más de uno. Se siente la crudeza del sueño americano migrante en “Échale Sal”, o la frustración de la artista en “Inspírame Madre”, cansada y adolorida de tanto trabajar.

 

El atrevimiento (en el mejor sentido de la palabra) de una colombiana cantando rancheras en “Tú, Sólo Tú”... El atrevimiento de una latina mezclando maculelé con hip hop en “No Me Apaga Nadie”... O el atrevimiento (palabra necia) de una mujer cantando vallenato en “Aire Guajiro”, un género tradicionalmente reservado para los hombres... si es que eso tiene algún sentido en el 2021.

 

Colombiana, latina, hip-hopera y mujer. Alborotá es un disco atrevido, definitivamente. Alea es una artista incansable, que nada contra las mareas del machismo, la xenofobia y la mediocridad.

 

Y entonces, ¿por qué seguir haciendo música? Pues, porque sí. Porque para eso vinimos al mundo. Porque aunque grabar un disco independiente no sea rentable, y aunque tengamos que trabajar de meseros, paseando perros o en una oficina, no vamos a dejar de hacer música. Nadie nos va a apagar.

 

“Que se pongan pilas mis compadres, que vinimos fue a sonar;

¡A levantar la voz que callan los golpes!”

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A Note By Felipe Fournier

Latin Grammy Winner, Producer, Vibraphonist and percussionist

 

Alborotá is a cry of empowerment of women; it is a revindication of the immigrant. But it is also an answer to the question: why do we make music?

 

In these uncertain times that we live, where record labels, "talent hunters" and platinum records are a thing of the past. Where everyone listens to your music for free via streaming; where touring in the middle of a pandemic is almost an impossible mission...

 

Why make music? And for whom?

 

Recorded and produced by Sinuhé Padilla-Isunza at Jarana Records, in the South Bronx, New York, Alea's album dares to answer these questions. With brilliant but uncomfortable lyrics for some; more than one will tremble. You can feel the rawness of the migrant’s American dream in “Échale Sal”, or the artist's frustration in “Inspírame Madre”, tired and sore from so much work.

 

The audacity (in the best sense of the word) of a Colombian singing rancheras in "Tú, Solo Tú" ... The audacity of a Latina mixing maculelé with hip hop in "No Me Apaga Nadie" ... Or the audacity ( foolish word) of a woman singing vallenato in “Aire Guajiro”, a genre traditionally reserved for men ... if that makes any sense in 2021.

 

Colombian, Latina, hip-hopper and a woman. Alborotá is a daring album, definitely. Alea is a tireless artist, who swims against the tides of machismo, xenophobia and mediocrity.

 

And so why keep making music? Well, because we need to; because that is what we came into the world to do. Because although recording an independent album is not profitable, and although we have to work as waiters, dog walkers or in an office, we are not going to stop making music. No one is going to turn us off.

 

“Let my homies know that time has come because we came to sound loud;

To raise our voices against the blows that try to keep us silent! "

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